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Germán Bobe  

Santiago (Chile), 1963. Lives in Santiago (Chile).

Multidisciplinary artist.

Germán Bobe has been described as “the enfant terrible” of Chilean art: an

apt way to refer to a creator who crosses unhindered the borders of areas

such as museums, art galleries, the world of music videos and

experimentation. In his works, German Bobe mixes media such as video,

photography, collage & painting.

German Bobe’s work is characterized by a mixture of styles, with images

ranging from the classical to the typically kitsch – always with an eye for the

social and critical dimension. His works frequently deal with questions of

gender and sexuality, as in the video “Retrato de Christophe en mi pensamiento

(1988), in which he celebrates the forms of the male body.

In the video “Hombres Muertos de Amor y la Jauria de Mujeres” (1991) he looks

at the nature of human relations and the way in which these are mediatized by the

dominant ideologies disseminated by the mass media and religion.

Religion is the central theme of the video “Matsushima Ondo” (1991).

In this work, Bobe combines audiovisual collage with animation.

The Asian-influenced soundtrack suggests a comparison between religious

devotion and sexual representation, inviting the viewer to make connections

and recognize the irony of certain similarities.

In the video “La Profesora” (1993), Bobe

raises political and social questions about the prevalence of the English

language in post- and neo-colonialist societies.

His work “La Profesora” was acquired by the Museum of Modern Art

"MOMA" of New York, and integrates the permanent collection; His works

have been exhibited in important artistic centers, among them we highlight:

The Art Institute of Chicago

• The London Festival of Moving Images

• The New York Film Festival at Lincoln Center in New York

Museum of Modern Art "MOMA" of New York

• Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, Spain

• Cannes Film Festival of France

• National Museum of Fine Arts of Santiago

• Museum of Contemporary Art of Chiloé

• Fundación Telefónica

AFICHE CANDY.jpg

Candy es una película que narra la juventud de un bailarín transgénero en el Chile de las décadas del 60 y 70. Basado en las memorias de la mítica Candy Dubois. Será la historia de aquel proceso en paralelo al eterno conflicto de haber nacido con un cuerpo “extraño” en el contexto social del Chile de la época. El eterno escapar del lugar, del país, del propio ser.

Bobe al Camp Troupe is a cooperative of artists led by Germán Bobe, the musical expression of a group of people that share the same ideas, tastes and artistic definition.

 

This group has agglomerated in relation to certain shared codes - transvestism, the caricature of the feminine, Christian iconography, melodrama, homage, theatricalization.

Bobe al Camp Troupe

 Bobe Al Camp Troupe  es una Cooperativa de artistas liderados por Germán Bobe, la expresión musical de un grupo de personas que comparten una serie de ideas, gustos y una misma definición artística. Esta especie de cofradía tiene como cara visible y masiva a Los Tres y, en menor medida, a Javiera y Los Imposibles, dos grupos que provienen de un mismo tronco musical que se interceptan en varios puntos, contando a Álvaro Henríquez, Roberto Lindl y Cuti Aste, entre otros.

 

Este grupo se aglomera en relación a ciertos códigos compartidos –el travestismo, la caricatura de lo femenino, la iconografía cristiana, el melodrama, el homenaje, la teatralización- y ha funcionado en torno a conciertos, obras de teatro, discos, videos y peliculas.

LATINA

Moizéfala la Desdichada

Moizéfala la desdichada, o el verdadero cine chileno

por Cineclub Universidad de Chile

 Publicado originalmente en  noviembre 09, 2010 por Cineclub Universidad de Chile.

 

Estoy muerto /
Las sombras no me dejan ver /
Y mi vida /
Haría a un monje renunciar a su fé /
Mis anhelos
hacen aún más lamentable el deseo /
Y mis sueños /
Se han repetido tanto /
Prefiero seguir despierto / No puedo convencer a mi alma
a que espere / Esperando cartas de amor
que sin su luz son sólo illusion /
Sé que las escribe el dolor /
Palabras que me dejan sin voz

Álvaro Henríquez, Moizéfala

Cuando se supone que la alegría llegaba, la noche santiaguina parecía revestida de una alegre melancolía. Mucha electrónica, desenfreno y todo aquello que es una forma de mostrar la tristeza del alma humana con tal de no evidenciarla.

Las noches solían pasarse de bar en bar, clandestinos muchos ya que los militares desde sus escritorios no dejaban de vigilar el orden y la moral, labor que después otros se encargarían de hacer empaquetados en sus uniformes, esta vez civiles, pero uniformes al fin y al cabo.
Una de las animadoras de aquellos años era Candy Dubois, quien alguna vez fuera hombre, y que se encargaba de entretener y prender las noches santiaguinas en Le Trianon, lugar donde las plumas, los chicos maquillados y la bohemia convivían libremente.


Algunas fotos dan cuenta de aquellos años de resaca, pero quizá el único documento audiovisual que recrea aquel universo es “Moizéfala, La Desdichada”, una película hecha entre amigos y para amigos. El grupo conformado por Álvaro Henríquez, Javiera Parra, Andrés y Germán Bobe, un poco en juego un poco en serio, dan vida a una película completamente anómala, que nunca pretendió llegara  grandes salas sino a convertirse en el “Pink Flamingos” chilena: realizada con muy pocos recursos, instala una fauna freak de un Santiago que no existe mas. Un divertimento inundado por canciones new wave, travestis y transexuales que hablan en japonés.

 

La película así es un lúdico momento irrepetible, no solo por los que no están, sino por aquellos que eran capaces de pasarlo bien para ocultar que Chile lo estaba pasando mal, que se convivía con la amargura, la tristeza, la arrogancia de un sistema económico impuesto y que se intuía traería tiempos peores.

Germán Bobe llevó adelante este proyecto insólito en su momento, no solo como película, sino como un documento de un Chile que se nos fue.

Lenguaje. 


Quizá hablar de un sólo tipo de lenguaje artístico o corriente visual para la obra presentada por Bobe, sea un poco reduccionista. Y si se piensa un poco más, sería como remitir a una sola parcela toda la belleza que puede tener nuestro planeta. Bobe nos demuestra su cultura de televisión y de enciclopedia, de esas que cada vez menos se encuentran en las casas.


Este artista nos pasea por el Pop sin ningún miedo, un Pop que usa el recurso de repetición a lo Warhol como una manera de poner de manifiesto la era de producción seriada y que en este sitio particular se puede atribuir a la necesidad de recalcar los vicios humanos que cotidianamente invaden nuestras calles santiaguinas y mundiales, y que de tanto estar presentes son en sí mismas productos seriados y de copia urbana. 


Es a tal nivel la saturación visual que se produce por la casacada de personajes que inundan la pantalla, que estos llegan al límite de ser texturas que juegan y confunden al receptor y lo traen a su mundo lúdico. Casi una tentación, que trae al lector visual hacia el mundo Bobe, hacia su propósito. 

Por otro lado, tenemos claras citas al lenguaje del Surrealismo, esto es evidente al ver sombreros de Hongo a lo Magritte que actúan como detonantes de una memoria artificial, educada en torno al estudio del arte, pero que en sí mismo es también un chiste, una burla concreta que recicla a Magritte al colocarlo frente a lo bizarro de la violencia. Con un paraguas que viola a un hombre, un instrumento que en lo diario es para protegerse de la "inclemencia" del clima, en este caso ataca a un hombre que cae en su punta de acero y que no puede evitarlo. Claro que todo esto en un tono humorístico que raya en la sátira y que de alguna manera permite alivianar la carga emocional que siginifica el ver desfilar por la pantalla una serie de "monstruos" urbanos que todos vemos en las noticias y que sin duda somos nosotros mismos. 


En una tercera "pata" se encuentra el Kitsch, otra corriente de expresión artística que recicla lo creado en los cincuenta y sesenta, aquellas ropas usadas por nuestras madres para vestir ahora mujeres deseables, pero que sin duda vehiculan las distorciones de una ciudad saturada de excesos. 

Estas tres corrientes artística son metidas en un solo saco conceptual posmoderno, que las hace coherentes entre sí a través de la cita inteligente que busca la expresión del discurso de este artista.

Bobe es un lobo, con su ojo le da carácter a sus divas y musos; a intelectuales y personajes que lo acompañan desde su infancia: los atrapa, sueña e reinventa con su biografía de imágenes-fotos y fetiches de futuristas galácticos.

Julita Astaburuaga

Año: 2013 Tecnica: Mixta Medidas: 18 cm diámetro Serie: Santa Cena